Mostrando entradas con la etiqueta Tántalo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tántalo. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de septiembre de 2017

Palabra del Día en DRAE

tántalo1

Del lat. cient. tantalum, y este del lat. Tantălus 'Tántalo', personaje mitológico castigado a padecer hambre y sed eternamente, por alus. a la nula capacidad de absorción del tántalo cuando se sumerge en ácido.

1. m. Elemento químico metálico, de núm. atóm. 73, de color gris, pesado, duro, dúctil,muy resistente a la corrosión, escaso en la corteza terrestre, usado para fabricar material quirúrgico, prótesis e injertos, y en la industria química y electrónica. (Símb. Ta).

Sobre Tántalo en nuestro blog: Haz clic aquí para leer la entrada "Agua y sed, serio problema".


La imagen está tomada de wikipedia: Detalle de la pintura Tiestes, de Gioacchino Assereto, en el que se ve a Tántalo, abuelo de Tiestes. Se data en torno al 1640.

martes, 26 de enero de 2016

Agua y sed: serio problema

TÁNTALO

Tántalo es célebre en la mitología sobre todo por EL CASTIGO QUE HUBO DE SUFRIR EN LOS INFIERNOS, del cual se da una descripción en la Odisea, en el "Descenso a los infiernos".

Sin embargo, los autores no estaban de acuerdo sobre EL MOTIVO DEL CASTIGO.

POR ORGULLO: invitado por los dioses a su mesa, habría revelado a los hombres los divinos secretos de los que se había hablado libremente en su presencia.
POR LADRÓN: Quizá había sustraído néctar y ambrosía durante los banquetes, para dárselos a sus amigos mortales.
POR ASESINO Y SACRÍLEGO: Parece que Tántalo inmoló a su hijo Pélope para servirlo como plato a los dioses.

Sea cual fuere su falta, SU CASTIGO ES MEMORABLE.
Pero incluso este castigo se cuenta de diversos modos.
Se decía que SU SUPLICIO CONSISTÍA EN UN HAMBRE Y SED ETERNAS: sumergido en el agua hasta el cuello, no podía beber porque el líquido retrocedía cada vez que Tántalo trataba de introducir en él la boca. Y una rama cargada de frutos pendía sobre su cabeza, pero si levantaba el brazo, la rama se levantaba bruscamente y se ponía fuera de su alcance.

JARABE DE PALO, Agua, del álbum "Depende" (1998)
FUENTE: Pierre Grimal, Diccionario de mitología griega y romana, s.v. "Tántalo".
IMAGEN DE TÁNTALO: clic.

viernes, 24 de abril de 2015

Asústate un momento: Odiseo está en el Hades

... no olvidó la moneda para Caronte
Habíamos dejado a Ulises en la isla de Circe donde, inmune a los bebedizos de la maga gracias a la planta "moly" que le ha proporcionado Hermes, consigue que la diosa devuelva a sus hombres la forma humana.

Enamorada del héroe, Circe le dará instrucciones precisas para su descenso al Hades en busca de los oráculos del adivino Tiresias.

Para emprender el descenso al inframundo, Odiseo se desplaza al país de los cimerios que viven "entre nieblas y nubes, sin que jamás el sol resplandeciente los ilumine con sus rayos, ni cuando sube al cielo estrellado, ni cuando vuelve del cielo a la tierra, pues una noche perniciosa se extiende sobre los míseros mortales" (Od. XI, 13ss). 

Valorando estos datos y otros más que es posible entresacar y deducir del texto (o más bien "desenmascarar" y "descodificar"), Gilbert Pillot (click) devana el ovillo que conduce a Odiseo por el Atlántico norte y concluye que el país de los cimerios se halla al norte de Irlanda, en la región de Londonderry. Precioso paraje para realizar oscuros sacrificios capaces de poner a Odiseo en contacto con las almas de los muertos. ¿Qué ocurrió realmente allí?

Este episodio (en el Canto XI de la Odisea) lo leen para nosotros las alumnas Gloria, Flor y Adina, y acompañan su lectura de preciosas imágenes.

Ahora leemos la descripción que hace Odiseo de tres penados para toda la eternidad que puede contemplar en el Hades: Ticio, Tántalo y Sísifo. Se trata de Odisea XI, 576-600:


"Vi también a Titio, el hijo de la augusta Gea, echado en el suelo, donde ocupaba nueve yugadas. Dos buitres, uno de cada lado, le roían el hígado, penetrando con el pico en sus entrañas, sin que pudiera rechazarlos con las manos; porque intentó hacer fuerza a Leto, la gloriosa consorte de Zeus, que se encaminaba a Pito por entre la amena Panopeo. Vi asimismo a Tántalo, el cual padecía crueles tormentos, de pie en un lago cuya agua le llegaba a la barba. Tenía sed y no conseguía tomar el agua y beber: cuantas veces se bajaba el anciano con la intención de beber, otras tantas desaparecía el agua absorbida por la tierra, la cual se mostraba negruzca en torno a sus pies y un dios la secaba.
Encima de él colgaban las frutas de altos árboles -perales, manzanos de espléndidas pomas, higueras y verdes olivos-; y cuando el viejo levantaba los brazos para cogerlas, el viento se las llevaba a las sombrías nubes. Vi de igual modo a Sísifo, el cual padecía duros trabajos empujando con entrambas manos una enorme piedra. Forcejeaba con los pies y las manos e iba conduciendo la piedra hacia la cumbre de un monte; pero cuando ya le faltaba poco para doblarla, una fuerza poderosa derrocaba la insolente piedra, que caía rodando a la llanura. Tornaba entonces a empujarla, haciendo fuerza, y el sudor le corría de los miembros y el polvo se levantaba sobre su cabeza".



domingo, 30 de noviembre de 2014

Amor mitológico. Un soneto de Quevedo


FRANCISCO DE QUEVEDO
En crespa tempestad del oro undoso
1En crespa tempestad del oro undoso
nada golfos de luz ardiente y pura
mi corazón, sediento de hermosura,
si el cabello deslazas generoso.


5Leandro en mar de fuego proceloso
su amor ostenta, su vivir apura;
Ícaro en senda de oro mal segura
arde sus alas por morir glorioso.


9Con pretensión de fénix encendidas
sus esperanzas, que difuntas lloro,
intenta que su muerte engendre vidas.


12
Avaro y rico, y pobre en el tesoro,
el castigo y la hambre imita a Midas,
Tántalo en fugitiva fuente de oro.

Y ahora ahondaremos en el poema, meteremos la mano en sus tripas hasta el corazón, como médicos forenses, para desentrañar todo su sentido y significado.
Para ello analizamos el vocabulario (léxico); cómo están organizadas sus palabras (sintaxis); y el sentido figurado que se oculta tras cada verso, cada palabra, cada fonema (estilo). 
Y al acabar, si te has atrevido a saber, lo entenderás mejor.