miércoles, 31 de mayo de 2017

"Y no bastaba buena complexión ni buen régimen para eximirse del mal": La peste de Atenas por Tucídides

La pasada semana, los alumnos de Cultura Clásica de 4º E.S.O realizaron un ejercicio de lectura comprensiva sobre un pasaje del libro II de Historia de la Guerra del Peloponeso, obra del historiador ateniense Tucídides, concretamente aquel en el que el autor describe la terrible peste que se produjo en Atenas en el año 430 a. C.


Ponemos aquí una traducción de Diego Gracián de Alderete [1494-1584] accesible a través de InterClassica.


Imagen: 


Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro II, 41-51

Aquel año fue libre y exento de todos los otros males y enfermedades y, si algunos eran atacados de otra enfermedad, pronto se convertía en ésta. Los que estaban sanos veíanse súbitamente heridos sin causa alguna precedente que se pudiese conocer. Primero, sentían un fuerte y excesivo calor en la cabeza; los ojos se les ponían colorados é hinchados; la lengua y la garganta, sanguinolentas, y el aliento hediondo y difícil de salir, produciendo continuo estornudar; la voz se enronquecía, y, descendiendo el mal al pecho, producía gran tos, que causaba un dolor muy agudo; y, cuando la materia venía a las partes del corazón, provocaba un vómito de cólera que los médicos llamaban apocatarsis, por el cual con un dolor vehemente lanzaban por la boca humores hediondos y amargos; seguía en algunos un sollozo vano, produciéndoles un pasmo que se les pasaba pronto a unos, y a otros les duraba más. El cuerpo por fuera no estaba muy caliente ni amarillo, y la piel poníase como rubia y cárdena, llena de pústulas pequeñas: por dentro sentían tan gran calor que no podían sufrir un lienzo encima de la carne, estando desnudos y descubiertos. El mayor alivio era meterse en agua fría, de manera que muchos que no tenían guardas se lanzaban dentro de los pozos, forzados por el calor y la sed, aunque tanto les aprovechara beber mucho como poco. Sin reposo en sus miembros, no podían dormir y, aunque el mal se agravase, no enflaquecía mucho el cuerpo, antes resistían a la dolencia más que se puede pensar. Algunos morían de aquel gran calor, que les abrasaba las entrañas a los siete días, y otros dentro de los nueve conservaban alguna fuerza y vigor. Si pasaban de este término, descendía el mal al vientre, causándoles flujo con dolor continuo, muriendo muchos de extenuación. Esta infección se engendraba primeramente en la cabeza y después discurría por todo el cuerpo. La vehemencia de la enfermedad se mostraba, en los que curaban, en las partes extremas del cuerpo, porque descendía hasta las partes vergonzosas y a los pies y las manos. Algunos los perdían; otros perdían los ojos, y otros, cuando les dejaba el mal, habían perdido la memoria de todas las cosas y no conocían a sus deudos ni a sí mismos.

En conclusión, este mal afectaba a todas las partes del cuerpo; era más grande de lo que decirse puede y más doloroso de lo que las fuerzas humanas podían sufrir. Que esta epidemia fuese más extraña que todas las acostumbradas, lo acredita que las aves y las fieras que suelen comer carne humana no tocaban a los muertos, aunque quedaban infinidad sin sepultura: y, si algunas los tocaban, morían. Pero más se conocía lo grande de la infección en que no aparecían aves ni sobre los cuerpos muertos ni en otros lugares donde habían estado; ni aun los perros que acostumbran a andar entre los hombres más que otros animales, de lo cual se puede bien conjeturar la fuerza de este mal.

Dejando aparte otras muchas miserias de esta epidemia, que ocurrieron a particulares, a unos más ásperamente que a otros, este mal comprendía en sí todos los otros y no se sufría más que él, de suerte que cuanto se hacía para curar otras enfermedades aprovechaba para aumentarlo, y así unos morían por no ser bien curados, y otros por serlo demasiado, no hallándose medicina segura, porque lo que aprovechaba a uno hacía daño a otro. Quedaban los cuerpos muertos enteros, sin que apareciese en ellos diferencia de fuerza ni flaqueza; y no bastaba buena complexión ni buen régimen para eximirse del mal. Lo más grave era la desesperación y la desconfianza del hombre al sentirse atacado, pues muchos, teniéndose ya por muertos, no hacían resistencia ninguna al mal. Por otra parte, la dolencia era tan contagiosa que atacaba a los médicos. A causa de ello muchos morían por no ser socorridos, y muchas casas quedaron vacías. Los que visitaban a los enfermos morían también como ellos, mayormente los hombres de bien y de honra que tenían vergüenza de no ir a ver a sus parientes y amigos, y más querían ponerse a peligro manifiesto que faltarles en tal necesidad. A todos contristaba mal tan grande, viendo los muchos que morían, y los lloraban y compadecían. Mas, sobre todo, los que habían escapado del mal, sentían la miseria de los demás por haberla experimentado en sí mismos, aunque estaban fuera de peligro, porque no repetía la enfermedad al que la había padecido, a lo menos para matarle; por lo cual tenían por bienaventurados a los que sanaban, y ellos mismos por la alegría de haber curado presumían escapar después de todas las otras enfermedades que les viniesen.

Además de la epidemia, apremiaba a los ciudadanos la molestia y pesadumbre por la gran cantidad y diversidad de bienes muebles y efectos que habían metido en la ciudad los que se acogieron a ella, porque, habiendo falta de moradas y siendo las casas estrechas y ocupadas por aquellos bienes y alhajas, no tenían donde revolverse, mayormente en tiempo de calor como lo era. Por eso muchos morían en las cuevas echados y donde podían, sin respeto alguno, y algunas veces los unos sobre los otros yacían en calles y plazas, revolcados y medio muertos, y en torno de las fuentes por el deseo que tenían del agua. Los templos donde muchos habían puesto sus estancias y albergues estaban llenos de hombres muertos, porque la fuerza del mal era tanta que no sabían qué hacer. Nadie se cuidaba de religión ni de santidad, sino que eran violados y confusos los derechos de sepulturas de que antes usaban, pues cada cual sepultaba los suyos donde podía. Algunas familias, viendo los sepulcros llenos por la multitud de los que habían muerto de su linaje, tenían que echar los cuerpos de los que morían después en sepulcros sucios y llenos de inmundicias. Algunos, viendo preparada la hoguera para quemar el cuerpo de un muerto, lanzaban dentro el cadáver de su pariente ó deudo, y la ponían fuego por debajo; otros lo echaban encima del que ya ardía y se iban.

Además de todos estos males, fue también causa la epidemia de una mala costumbre, que después se extendió a otras muchas cosas y más grandes, porque no tenían vergüenza de hacer públicamente lo que antes hacían en secreto, por vicio y deleite.

miércoles, 24 de mayo de 2017

CuC 4º ESO: ¡Quinta Unidad Didáctica!

"La Grecia antigua continúa siendo una referencia obligada en los mas diversos campos: desde la filosofía a la poesía y al teatro, desde la mitología a la historia y desde las artes plásticas a la arquitectura. Si se recuerda que la lengua griega ocupa también un lugar en la historia de todas las lenguas de Europa palabras como biología, democracia, pediatra, neuralgia, estereofonía, políglota y talasoterapia nos evocarán enseguida otros cientos de palabras que forman parte de nuestro patrimonio cultural común".

H. WALTER, La aventura de las lenguas de occidente, Madrid, Espasa, 1998, p. 39



Para acceder a una entrada del blog relacionada con el soneto de Borges "Edipo y la Esfinge", hacer clic aquí.

Imagen: Hesíodo (poeta de la Antigua grecia) y la Musa, por Gustave Moreau (Museo de Orsay, París).

martes, 23 de mayo de 2017

Aracne, Europa y las Hilanderas: Comprender lo que pasa al fondo

Los alumnos de Cultura Clásica de 4º E.S.O. han realizado un ejercicio de comprensión oral sobre el episodio mítico del rapto de Europa según figura en el cuadro de Velázquez conocido como Las Hilanderas.



Para ello escucharon el comentario de Bernardo Pajares en la sección "Cuéntame un cuadro" inserto en el programa de Radio Clásica (RNE) "La hora azul" emitido el pasado lunes día 8 de este mes (minutos 0:00 a 0:02 y 07:45 a 14:14). Posteriormente, un cuestionario evaluó su nivel de atención y su destreza en la comprensión oral.

Imagen: clic

El cuadro de  Diego Velázquez Las Hilanderas o la fabula de Aracne no parece, a primera vista, un cuadro de tema mitológico, sino más bien costumbrista, lo que se llama "pintura de género". Y es que, en efecto, el cuadro del gran pintor sevillano adentra al espectador en un taller de tapices, concretamente el de la fábrica de Santa Isabel de Madrid. Allí  cinco obreras se ocupan de sus labores al tiempo que reciben la visita de tres damas. Estas, en segundo plano, admiran un tapiz donde... ¡ahora sí! está representado el enfrentamiento de la joven Aracne con la diosa Atenea.

Del mito de Aracne nos hemos ocupado en las clases de Cultura Clásica en un curso pasado. Para leer la entrada que le dedicamos: "¡Teje, araña, y baila" haced clic aquí.

En el cuadro de Velázquez Palas levanta enfurecida su brazo derecho recriminando a la joven que ha osado retarla. Sin duda irrita a la diosa de ojos garzos que su contrincante haya tejido escabrosas escenas donde se representan los amores de Zeus. De hecho, a espaldas de Aracne se aprecia la escena que la joven lidia ha representado: uno de los adulterios del padre de los dioses, concretamente el rapto de la joven princesa Europa convertido él en toro blanco.
Una imagen en una imagen en una imagen...
El rapto de Europa que aparece en el tapiz de Aracne lo ha copiado Velázquez de otro pintor: Pedro Pablo Rubens, quien a su vez lo había copiado de Tiziano Vecellio.

Un pintor en un pintor en un pintor...
De esta manera, Las Hilanderas se convierten en un juego de egos y en una narración sobre el progreso artístico y la competencia. Es decir: en Las Hilanderas Velázquez ha hecho una interpretación agudísima del mito de Aracne.

Porque el arte es siempre susceptible de avanzar, no se acaba en Atenea.



Imagen: clic



viernes, 19 de mayo de 2017

¡Lo tenemos en mente! Mapa conceptual para 3º ESO: Gobierno de Roma

EL DESAFÍO

A partir de la lectura de las páginas 56 y 57 del libro de la editorial ANAYA "Cultura Clásica - Primer Ciclo - ESO (J.L. Navarro y J. Mª Rodríguez), los alumnos extractarán una síntesis en forma de mapa conceptual completando los espacios vacíos existentes.

LA SOLUCIÓN






martes, 16 de mayo de 2017

Gran Mural-Línea del Tiempo: Historia de Grecia (las tres últimas etapas)


ASÍ HA SIDO LA SEGUNDA PARTE DEL

GRAN MURAL-LÍNEA DEL TIEMPO "HISTORIA DE GRECIA"

POR LOS ALUMNOS DE CULTURA CLÁSICA DE 4º ESO


Para ver la primera parte del Mural Línea del Tiempo, haced clic aquí.

ÉPOCAS ARCAICA-CLÁSICA-HELENÍSTICA

I. Primera fase (una sesión de clase en aula de referencia):
1.- Lectura  de la Unidad Didáctica 4.
2.- Realización de las actividades sobre el tema de historia contenidas en la UD 4.

II. Segunda fase (dos sesiones de clase en aula de referencia):
1.- Reparto de tareas por cada alumno (ver documento de Drive en Classroom “Hª_Grecia (ii)_Tareas”).
2.- Investigación individual:
2.1.- Recabar datos e imágenes.
2.2.- Rellenar el siguiente cuadro en un documento de Word compartido.

ÉPOCA
FECHA
EVENTO
Explicación del evento (25 palabras)
URL de la fuente consultada

Explicación de la imagen (25 palabras)
URL de la IMAGEN






















III. Tercera fase (dos sesiones de clase en aula de referencia):
1.- Composición del mural en la pared del aula: localización del evento y explicación ante los compañeros.

HITOS PARA EL MURAL-LÍNEA DEL TIEMPO
Nos repartimos así las tareas
  
DANIEL: Primera Olimpíada; Batalla de Maratón
SERGIO: Solón; Primera Guerra Médica
JOAQUÍN: Vaso François; Segunda Guerra Médica
NATALIA: Revuelta de jonia; Construcción del Partenón
LUCÍA: Dama de Auxerre; Batalla de Salamina
MARTÍN: Frontón del templo de Zeus en Olimpia
DIEGO: Heraion de Posedonia; Guerra del Peloponeso (inicio y final)
MARCO: Cleobis y Bitón; Creación de la Liga de Delos
JOSÉ: Hermes de Praxiteles,
MAR: Antígona de Sófocles (año de su primera representación);
BELÉN: Clístenes; Bacantes de Eurípides (año de su primera representación)
MUNEM: Kore peplófora; Año de la muerte de Filipo de Macedonia
LUIS: Leyes de Dracón; Ascenso al trono de Alejandro Magno
MÓNICA: Pisístrato, Doríforo de Policleto
KEVIN: Batalla de Gaugamela; Fundación de Alejandría
SORAYA: Muerte de Alejandro Magno, Discóbolo de Mirón
MARINA: Leyes de Licurgo, dominación del valle del Indo por Alejandro Magno
ANDRÉS: Batalla de Accio

jueves, 11 de mayo de 2017

Palabra del día en DRAE

Del vasco akelarre; propiamente 'prado del macho cabrío'


1. Junta o reunión nocturna de brujos y brujas, con la supuesta intervención del demonio ordinariamente en figura de macho cabrío, para sus prácticas mágicas o supersticiosas.


Y sobre brujas de Pascua, este precioso vídeo en latín de Daniel Pettersson (Universidad de Estocolmo).

Hay más vídeos en latín en esta excelente página web llamada LATINITIUM. ¡Convendría suscribirse a su canal Youtube!

Haciendo clic aquí te mando al sitio donde figura el texto del vídeo y el audio en podcast.

miércoles, 10 de mayo de 2017

"El Principito de Saint-Exupéry" en griego clásico

¡Animaos a leerlo, alumnos de Griego, al menos durante las vacaciones de verano que poco a poco se avecinan!

Para acceder el texto en pdf haced clic en el siguiente enlace:

http://coderch-greek-latin-grammar.weebly.com/uploads/1/1/8/5/11853710/interior.pdf

Fuente: clic


domingo, 7 de mayo de 2017

Esa humana, entrañable intimidad entre amo y esclavo: Cicerón y Tirón

CICERÓN, Epistolae ad familiares XVI, 14

En esta carta Cicerón se preocupa por su esclavo enfermo Tirón en unos términos que revelan la profunda intimidad que lo une a su secretario, una intimidad basada en el amor que ambos sienten por las letras y por el estudio: la primera forma de "Humanismo".


Sabemos que Tirón era muy amado por Cicerón y que desempeñaba su oficio haciendo gala de una gran creatividad a la hora de resolver problemas, pues inventó un sistema taquigráfico para tomar rápidamente las notas que Cicerón le dictaba.

Pero además el contenido de esta carta ofrece una interesante pista para conocer muy bien el carácter y el talante de Tirón, aquello que lo hacía tan grato a su amo y por ende lo unía tan estrechamente a una personalidad como la de Cicerón.

Nos referimos a su "HUMANITAS", a su amor por las letras. De ahí que sea fácil deducir que Tirón era un erudito amante de los libros, un hombre versado en poesía, filosofía, literatura y música, quizá también en lo que nosotros hoy llamamos "ciencias". Era Tirón seguramente un hombre educado, de conversación amable y docta y de trato afable y respetuoso. Porque todo eso caracterizaba la "humanitas" de la que habla aquí Cicerón cuando la refiere a su secretario.



 Si me diligis, le escribe suplicante Cicerón, excita ex somno tuas litteras humanitatemque, propter quam mihi es carissimus.

El sustantivo"humanitas" no aparece antes de Cicerón y cuando lo hace, revela contener dos significados congruentes entre sí, por cuanto uno: "filantropía, humanidad, misericordia" aboca en el otro:  "erudición, amor y cultivo de las letras". Y este segundo significado es el que, a nuestro juicio, debe entenderse en el texto que ofrecemos más abajo.

La deriva de significado a la que nos referimos pasa por la connotación de "urbanidad", dado que esta constituye todo lo que separa al hombre del comportamiento embrutecido de los animales, es decir, la capacidad de convivir con sus semejantes en términos de respeto, algo que solo es posible en virtud de la palabra... y de las letras.

En este texto humanitas figura junto a litterae conectando dos conceptos emparentados: el hombre que lee, que estudia, el hombre "urbanus", civilizado, constituye el máximo exponente del hombre "humanus", el que se ha cultivado en aquello que es propio del hombre y ajeno a las bestias: el pensamiento, la palabra, la letra.

Y esto es así porque las letras, el estudio, hacen crecer la humanitas, entendiéndose ahora esta como la παιδεῖα de los griegos, es decir, el cultivo las "artes liberales", la erudición, cuyo fin es que el hombre se haga hombre (ut homo homo fiat).

Ese carácter erudito y letrado que lo hacen tan humano es precisamente lo que acerca tanto a Tirón a su docto amo. Litterae y humanitas es lo que Cicerón celebra en el esclavo secretario como aquello que lo convierte en un ser sibi carissimus. Litterae y humanitas que, por cierto, se presentan aquí como medicina tanto del alma como del cuerpo.



Para esta reflexión me ha servido de pauta y doctrina la disertación en latín de Wilfried Stroh "De origine vocum humanitatis et humanismi" tenida ante la Academia Vivarium Novum en Nápoles, año 2007. Hacer clic aquí para leer el pdf.

TULLIUS TIRONI SAL [1].


Andricus[2] postridie[3] ad me uenit, quam exspectarem; itaque habui noctem plenam timoris ac miseriae. Tuis litteris nihilo[4] sum factus[5] certior[6], quomodo te haberes, sed tamen sum recreatus[7]. Ego omni delectatione litterisque omnibus careo, quas [8]ante quam te videro attingere non possum […] Audio te animo angi et medicum dicere ex eo te laborare[9]: si me diligis, excita ex somno tuas litteras humanitatemque, propter quam mihi es carissimus ; nunc opus est te animo ualere, ut corpore possis[10] […] Acastum[11] retine, quo[12] commodius tibi ministretur. Conserua te mihi […] Etiam atque etiam uale[13]. III Idus[14] h. VI[15]. 



Ándrico llegó a casa un día después de lo que esperaba; así es que he tenido una noche llena de temor e inquietud. Por tus cartas en nada he llegado a saber cómo te encuentras, pero sin embargo me he animado. A mí me falta cualquier tipo de diversión y de estudio, al cual me siento incapaz de aplicarme hasta que no te haya visto [...] Oigo que te atormentas en tu corazón y que el médico dice que por eso padeces: si me amas, despierta del sueño esas letras tuyas y esa humanidad por la que me eres querídisimo; ahora es necesario que seas fuerte de espíritu para que tengas fuerza en el cuerpo. [...] Quédate con Acasto para que te sirva de la mejor manera. Cuídateme [...] ¡Adiós una y mil veces! A día 10 en la hora sexta.



[1] Abreviatura propia de los encabezamientos de las cartas que significa “salutat” (“Tulio saluda a Tirón”)
[2] Andricus: nombre propio de un esclavo (seguramente de origen griego)
[3] Postridie… quam: un día después que
[4] Nihilo (adv.): en nada
[5] Sum factus = factus sum 
[6] Aliquem certiorem facere: informar a alguien (literalmente: “hacer a alguien más informado”)
[7] Sum recreatus = recreatus sum ; recreo (1): animar
[8] Ante quam te videro: “hasta que te vea”
[9] Aquí laborare tiene el sentido de “padecer”, “pasar preocupación”
[10] Aquí el verbo possum tiene el sentido de “tener fuerzas”
[11] Acastus, i: nombre propio de un esclavo
[12] Quo: con valor de conjunción final: “para que” (+ Subj.)
[13] Vale: “adios”; es una fórmula de despedida (imperativo del verbo valeo “estar bien”), reducción de la fórmula más larga: Si uales bene est ego ualeo (“si estás bien, yo también estoy bien”).
[14] Los “idus” eran el día 13 del mes, salvo para los meses de marzo, mayo, julio y octubre, que eran el 15; según Cicerón indica que faltan tres días para los idus, es decir es el día 10.
[15] h. VI: “a la hora sexta”. El día se divide en doce horas desde la salida del sol al ocaso (según la estación eran más o menos largas); la sexta hora terminaba a mediodía. La noche se dividía en cuatro vigilias.

jueves, 4 de mayo de 2017

!El Museo del Prado hace recorridos en latín!

¡Y enseña nada menos que obras mitológicas de Pedro Pablo Rubens!


Entre ellas «El juicio de Paris», «Las tres Gracias», «El banquete de Tereo» y «Aquiles descubierto por Ulises y Diómedes»

Estos recorridos, que se celebrarán los viernes 5, 19 y 26 de mayo a las 16.30 horas, son de carácter gratuito.