jueves, 14 de abril de 2016

Latín II (2º BCHTO) Unidad Didáctica 11


EPHEMERIS, noticiario online en lengua latina publicado en Varsovia, informa de que  recientes hallazgos arqueológicos han probado el genocidio de los pueblos germanos conocidos como usipetos y tencteros, mencionados por Julio César en el libro IV de su Comentario a la guerra de las Galias.
Mas información sobre este hecho se puede obtener en el artículo del El País Cultural titulado "Despiadado Julio César" (pincha).
En EPHEMERIS, la autora del artículo copia unos fragmentos del texto de Julio César (Bello Gallico IV, 1, 4, 14-15) y luego explica:


Adhuc nullum proelii indicium inventum erat locis Batavis, sed grex archaeologorum Universitatis Vrije Amstelodami reliquiis repertis comprobavit Caesarem usque ad Bataviam pervenisse: apud oppidum Kessel in regione Bracbatensi Septentrionali pugnatum est, ubi plurima ossa, milia cassidum ex aere, mucronum hastarum, gladii inventa sunt. Quod nuntiavit archaeologus Nico Roymans eiusdem Unversitatis: coniunctis elementis historicis, archaeologicis et chimicis licuisse confirmare rem primo saeculo a.Ch.n. accidisse. Caedes horum gentium in castris facta est sed etiam effugientium, qui partim, desperata re, ad confluentes Mosam et Rhenum in aquas se coniecerunt ac perierunt. Fuit etenim genocidium: cum viris feminae et pueri in castris caesi sunt, ut ossa ostendunt.

"Hasta ahora no se había hallado indicio alguno de la batalla en la zona bátava, pero un equipo de arqueólogos de la Universidad Vrije de Amsterdam ha comprobado a partir de unos restos descubiertos que César llegó hasta Batavia. Se luchó junto a la ciudad de Kessel en la provincia de Brabante Septentrional, donde han sido hallados abundantes huesos, miles de yelmos de bronce y de armas defensivas y espadas. Nico Roymans, de la Universidad, anunció que una vez reunidos los elementos históricos, arqueológicos y químicos, es posible confirmar que el hecho sucedió en el siglo primero antes de Cristo. Se produjo una matanza de estas personas en el campamento, si bien mientras todavía huían. Parte de ellas, ante la situación desesperada, se arrojaron al agua en la confluencia de los ríos Mosa y Rhin, y perecieron. Fue, en verdad, un genocidio: junto con los hombres fueron asesinados mujeres y niños, como muestran los huesos".
GENOCIDIUM USIPETUM ET TENCTERORUM COMPROBATUM EST
Scripsit Lydia Ariminensis
http://ephemeris.alcuinus.net/historia.php
Traducción: propia.
Imagen: Reconstrucción de casco romano encontrado cerca de Kessel. Universidad de Amsterdam

miércoles, 13 de abril de 2016

Esas mujeres trágicamente especiales (III): Antígona

ANTÍGONA

UNA TRAGEDIA

La tragedia de SÓFOCLES titulada ANTÍGONA nos presenta a la hija de Edipo decidida a enterrar a su hermano Polinices, traidor a la ciudad, contraviniendo así una ley dictada por su tío Creonte. Antígona desobedece la orden del rey y es condenada a ser enterrada viva en un sepulcro excavado en la roca. Cuando Creonte, amonestado por el adivino Tiresias, se arrepiente de su decisión es ya demasiado tarde: Antígona se ha ahorcado y Hemón, su primo y prometido, se ha dado muerte con la espada al encontrar muerta a la futura esposa.

UN CUADRO

NIKIFOROS LYTRAS (1832-1904), Antígona ante la muerte de Polinices. 1865. Óleo sobre lienzo. 100 cm x 157 cm. Galería Nacional, Atenas.


UNA ÓPERA

MIKIS THEODORAKIS (1925), Antigona. 1990. Aria "Amor invencible en el combate". Emilia Titarenko (soprano). Orquesta y coro de la ciudad de San Petersburgo.


Texto de Antígona de Sófocles, versos 781-800
Amor, invencible en la batalla.
Amor, que sobre las fieras te precipitas,
que en las tiernas mejillas de las doncellas
pernoctas, y vas y vienes por las ondas del mar
y las agrestes guaridas de las fieras;
nadie de ti puede escapar, ni entre los inmortales,
ni entre los hombres, criaturas efímeras.
Quien te posee, enloquecido queda.

El corazón de los justos tú lo desvías
a la injusticia para su propia ruina.
Tú eres también quien suscitó
esta disputa entre hombres de la misma sangre.
Vence -a la vista está- el deseo producido
por los ojos de una novia buena para el lecho;
ese deseo cuyo sitial está entre los amos supremos
cabe a sus leyes augustas, porque es
en su juego invencible la diosa Afrodita.
TRADUCCIÓN: Luis Gil

sábado, 9 de abril de 2016

Littera litterarum: Oratoria y Teatro romanos

"LO TRÁGICO Y LOS CÓMICO MEZCLADO,
Y TERENCIO CON SÉNECA, AUNQUE SEA
COMO OTRO MINOTAURO DE PASIFE,
HARÁN GRAVE UNA PARTE, OTRA RIDÍCULA,
QUE AQUESTA VARIEDAD DELEITA MUCHO;
BUEN EJEMPLO NOS DA NATURALEZA,
QUE TAL VARIEDAD TIENE BELLEZA"

Lope de Vega: Arte nuevo de hacer comedias



Para descargar el archivo de "Oratoria": pincha.



Para descargar el archivo de "Teatro": pincha.

miércoles, 6 de abril de 2016

Si tu Homo Romanus es un esclavo rebelde, conoce a Espartaco

A finales del siglo I a. C. la situación en Italia era desesperada para los miles de esclavos que desde hacía mucho tiempo afluían a Roma en calidad de cautivos de guerra.

En esas fechas Roma era dueña de una buena parte del mundo conocido, de modo que en las casas, campos y minas de los romanos trabajaban como esclavos galos, hispanos, griegos, armenios, sirios, africanos...
En Sicilia, donde las condiciones de vida de los esclavos eran terribles, ya se habían producido dos grandes sublevaciones, una en la primera mitad y otra a finales del siglo II a. C. Pero nunca se amotinaron los esclavos en Italia con tanta fuerza y decisión como cuando los comandó ESPARTACO, entre los años 73 y 71 a. C.

ESPARTACO procedía de Tracia y fue sometido a esclavitud por haber desertado del ejército romano en el que servía de manera forzosa. Debido a su gran fuerza física fue destinado a gladiador. En el 73 a C. lo encontramos en Capua, en una escuela de adiestramiento de gladiadores. Doscientos de ellos montaron un complot y huyeron de la escuela armados: estaban encabezados por Espartaco y por los galos Criso y Enamao.

Las fuerzas de Espartaco pronto aumentaron engrosadas por esclavos fugados de las fincas situadas en torno al Vesubio, donde se habían atrincherado. En un primer momento las fuerzas romanas no dieron excesiva importancia a este incidente, análogo a otros que frecuentemente ocurrían en Italia, pero cuando una pequeña brigada enviada a contener a los esclavos amotinados fue totalmente destruida, los romanos se alarmaron y enviaron contra Espartaco una unidad de 3.000 hombres. Y los esclavos también pudieron con ellos.

Las victorias de Espartaco se suceden a partir de entonces, llegando a constituirse un ejército adiestrado de 120.000 hombres. Parece que Espartaco proyectaba reunir el mayor número posible de esclavos y conducirlos fuera de Italia a través de los Alpes orientales, de modo que una vez fuera de Italia quedaran libres. Pero sus planes cambiaron quizá cuando una parte de sus tropas se escindieron al mando Criso, partidario de acciones más ofensivas y en la propia Italia.

El pretor elegido para el año 72 a. C.: Marco Licinio Craso obtuvo del Senado el título de comandante supremo en calidad de procónsul únicamente para acabar con Espartaco, y también las tropas de Pompeyo fueron desplazadas desde Hispania a tal efecto. Finalmente Espartaco cayó. En la primavera del año 71 a. C. tuvo lugar la última batalla, en Apulia. 60.000 esclavos cayeron en la lucha, entre ellos Espartaco, cuyo cuerpo nunca se encontró. 6.000 esclavos fueron hechos prisioneros y crucificados a lo largo del camino que iba de Capua a Roma.

Las consecuencias de este gran levantamiento de esclavo fueron terribles para Roma: se perdieron unos 100.000 esclavos, los campos de Italia fueron devastados y muchas ciudades destruidas. Los propietarios se asustaron tanto que en adelante evitaban comprar esclavos, prefiriendo los nacidos en casa; también creció el número de libertos y aumentó la cantidad de tierras dadas en arriendo. 

FUENTE: S. I. KOVALIOV, Historia de Roma (edición de Akal revisada por Domingo Plácido). IMÁGENES tomadas de wikipedia: clic y clic

lunes, 4 de abril de 2016

Los desastres de la guerra

Clic aquí
FRANCISCO GRACIA ALONSO, Roma, Cartago, iberos y celtiberos. Las grandes guerras de la península ibérica, Ed. Ariel. 2015, pág. 142 (1ª edición: 2003).

"Las noticias del terror que ejercían los romanos en la conquista de las ciudades se extendió por todo el sur y sudeste peninsular. Cuando en el 207 a. C. Lucio Escipión asedió Orongis para privar a Asdrúbal de la base desde la que llevaba a cabo sus incursiones hacia el interior de la península y, tras una denodada resistencia, las tropas romanas consiguieron penetrar en la ciudad, los defensores, temerosos de ser exterminados, intentaron rendirse pero fueron igualmente masacrados [nota: Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación XXVIII, 3, 11]...".

TITO LIVIO

Historia de Roma desde su fundación XXVIII, 3, 11

Timor inde oppidanos incessit ne, si hostis urbem intrasset, sine discrimine Poenus an Hispanus esset obuii passim caederentur; itaque patefacta repente porta frequentes ex oppido sese eiecerunt, scuta prae se tenentes ne tela procul conicerentur, dextras nudas ostentantes ut gladios abiecisse appareret. id utrum parum ex interuallo sit conspectum an dolus aliquis suspectus fuerit incompertum est; impetus hostilis in transfugas factus, nec secus quam aduersa acies caesi.

Entonces el temor se apoderó de los habitantes de la ciudadela no fuera que, si el enemigo entraba en la ciudad, fuera asesinado indiscriminadamente cartaginés o hispano que saliera al paso. Y así, abierta repentinamente la puerta, se arrojaron en masa fuera de la ciudadela llevando los escudos delante por si desde lejos se arrojaban proyectiles, mostrando las diestras desnudas para que quedara claro que habían arrojado sus espadas. Si esto no se vio bien desde la distancia o si se sospechó algún tipo de perfidia, no se sabe; se llevó a cabo un ataque ofensivo contra los tránsfugas y fueron aniquilados como si se tratara de una formación enemiga.

viernes, 1 de abril de 2016

Latín II (2º BCHTO) Unidad Didáctica 10

EL PERRO Y LOS COCODRILOS

Consilia qui dant prava cautis hominibus,
et perdunt operam et deridentur turpiter.
Canes currentes bibere in Nilo flumine,
a corcodillis ne rapiantur, traditum est.
Igitur cum currens bibere coepisset canis,
sic corcodillus 'Quamlibet lambe otio,
noli vereri'. At ille : 'Facerem mehercules,
nisi esse scirem carnis te cupidum meae'.

(FEDRO Fabulas I, 24)
Quienes dan malévolos consejos a hombres cautos
no sólo salen perdiendo, sino que además se hacen objeto de irrisión.
Se dice que en el río Nilo los perros beben mientras corren
para no ser arrebatados por los cocodrilos.
Entonces, como quiera que un perro hubiera empezado a beber corriendo,
le dice un cocodrilo: "Bebe cuanto quieras con tranquilidad,
no temas". Mas aquel repuso: "¡Lo haría, por Hércules,
si no supiera que estás deseoso de mi carne!".

jueves, 31 de marzo de 2016

Si tu Homo Romanus es edil este año

Si tu Homo Romanus ha sido elegido para ser uno de los cuatro ediles del año (había dos patricios y dos plebeyos) tiene una larga lista de ocupaciones. Bien es cierto que cuenta con experiencia en el ejercicio de un cargo público al haber sido ya cuestor con lo que ello implica: ser tesorero de las arcas del Estado.

Entusiasmo seguramente no le falta pues le impulsa su deseo de acceder posteriormente al cargo de pretor,  una magistratura eminentemente judicial que constituye el escalón previo al consulado. De esta manera fija y reglamentada lleva a cabo nuestro Homo Romanus su ascenso en el cursus honorum.

El cargo de edil es un segundo peldaño al que no se puede acceder hasta cumplir los treinta y seis años, y conlleva no pocos esfuerzos: el edil ha de ser buen gestor y, sobre todo, estar dispuesto a poner dinero de su bolsillo si es que le queda después de haberse costeado la campaña electoral que lo encumbró en el cargo.

El siguiente texto está tomado de S. I. KOVALIOV, Historia de Roma (edición de Akal revisada por Domingo Plácido):

"Los ediles eran una magistratura de policía en el sentido amplio de la palabra: vigilaban el orden público en Roma y en sus cercanías hasta una milla del perímetro de sus muros. Vigilaban los edificios y las construcciones, la limpieza de las calles y las plazas, las condiciones sanitarias de las termas, etcétera. Debían preocuparse de la provisión de los víveres, luchar contra la especulación sobre los artículos de primera necesidad, vigilar la calidad de los productos en el mercado, controlar pesos y medidas.

Además, en el campo de la actividad de los ediles estaba comprendida la organización de los juegos públicos. Para este objeto recibían una determinada suma del Estado, suma que distaba mucho de ser suficiente para satisfacer los gustos de la población (especialmente en época de la República). Los ediles se veían entonces obligados a agregar medios propios a los dineros del Estado y, dado que esto beneficiaba su carrera política -por estar el cargo de edil considerado el primer escalón de las magistraturas-, destinaban grandes sumas a tal efecto, para conquistar así la simpatía de los electores. Es bien comprensible que esta circunstancia constituyese e impedimento principal para la elección de personas con pocos medios.

En el campo de sus actividades de policía, los ediles tenían determinados derechos. También ellos, como los pretores, publicaban, en el momento de entrar en funciones, un edicto en el cual exponían la base de su futura actividad".

IMAGEN: ClicRetrato de Antinoo. Procedencia desconocida. Bronce, altura: 30,5 cm. Firenze, M
useo Archeologico Nazionale, inv. 1640. Archivio fotografico della Soprintendenza per i Beni Archeologici della Toscana.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Nuestro "Homo Romanus" vive

Los alumnos de Latín de 4º ESO continúan investigando para elaborar sus textos narrativos sobre la vida de un hombre de la Roma antigua. Ese es el objeto de nuestra actividad didáctica "Homo Romanus", como se recordará (clic).

Ahora los alumnos deben recabar información sobre el hombre romano leyendo una breve selección de textos tomados de papiros y documentos oficialesTodos aparecen en el libro de Robert C Knapp: Los olvidados de Roma, en la traducción al castellano de la editorial Ariel (2011), con indicación de la página.


TEXTO 1: “Te envolveré, Nilos, alias Agathos Daimon, a quien Demetria dio a luz, con grandes males… vas a amarme a mí, Capitolina, a quien Peperous dio a luz, con pasión divina, y serás mi vasallo en todo mientras yo lo desee, y harás por mí y por nadie más lo que yo quiera; me obedecerás sólo a mí, Capitolina. Yo, Capitolina tengo el poder, y tú, Nilos, me devolverás los favores cuando nos encontremos [**] Introduciré esta promesa [en su caja] para que llevéis a cabo todo lo escrito en este pedacito de papiro, pues por eso os convoco, mis divinidades, por la violencia que os obliga y el deseo incontrolable. Concededme esto e introducíos en la mente de Nilo, para quien son estos artículos mágicos, para que me ame a mí, Capitolina, y para que Nilos, a quien Demetria dio a luz, esté conmigo para siempre todos los días ya a todas horas”. (Papiro de magia, Pág. 89-90).

TEXTO 2“[**], hijo de [**], siracusano nacido en Egipto, se ofrece a Olimpia […] de Atikka, bailarina, que actúa en Zopyros, hijo de [**], galo nacido en Egipto, como tutor, para trabajar con ella como flautista durante doce meses a partir del mes de Hiperberetaios del año 16, por un salario mensual de 45 dracmas de bronce. No podrá faltar a ningún festival ni a ningún otro compromiso en el que Olimpia esté presente y no prestará servicios a nadie más sin autorización de Olimpia, El guarda de este contrato es Olímpico, hijo de Heródoto, Kleopatreus [..]”. (Contrato en papiro, Pág. 84)

TEXTO 3: “Atrapadme porque he huido y devolvedme a mi amo, el muy estimable Cethegus en el Mercado de Livia, la tercera región de la ciudad de Roma” (Grabado en un collar de hierro, Pág. 148)


TEXTO 4: “Marco Aurelio Ammonion, hijo de Lupergo hijo de Serapión, de Hermópolis Magna, antigua y espléndida, declara en presencia de sus amigos que Elena, su esclava criada en casa, de alrededor de 34 años de edad, ya no es esclava y es ahora libre. Recibió como pago del precio de su libertad 2200 dracmas de Augusto de Aurelio Ales, hijo de Inarous, del distrito de Tisicheos de Hermópolis. Ales, hijo de Inarous, entregó el dinero a Elena, la mencionada liberta, y no se lo reclamará. En Hermópolis Magna, antigua y espléndida, el séptimo día antes de las kalendas de agosto, siendo cónsules Grato y Seleuco, en el tercer año del reinado del venerado César Marco Aurelio Antonino Pío Fortunato”. (Contrato de manumisión, Pág. 157)


TEXTO 5: “Hilarión a su hermana [**], muchos saludos. También a mi señora Berous y a Apollonarion. Sabed que seguimos estando en Alejandría. No os preocupéis. Voy a permanecer en Alejandría. Te pido y te ruego que cuides de nuestro pequeño, y en cuanto recibamos la paga, tengo intención de enviártela. Si, entre todo lo que puede suceder, tienes un hijo y es varón, tenlo, pero si es hembra, abandónala [**]”. (Carta escrita en papiro, Pág. 69-70) 

TEXTO 6: “Marco Petronio Mamertino, prefecto de Egipto, declara: He sido informado de que muchos de los soldados, mientras viajan por el país, requisan sin certificado barcas, animales y personas más de lo que corresponde apropiándose en ocasiones por la fuerza, y en otras por orden del oficial de mando como favor o deferencia. A causa de esto, personas privadas se ven sometidas a arrogancia y abusas y el ejército es criticado por su avaricia e injusticia. Yo, por tanto, ordeno al mando y a los secretarios reales que no proporcionen absolutamente a nadie autorización para viajar sin un certificado, tanto si viaja por río o por tierra, bien entendido que castigaré severamente a quien, tras este edicto, sea sorprendido dando o cogiendo alguna de las cosas mencionadas […]”. (Decreto, Pág. 197)






jueves, 24 de marzo de 2016

El espejo japoniza tus dos ojos de Narciso

Imagen: Salvador Dalí Domènech. 1937. Tate Gallery (Londres). 50´8 x 78´3 cm. Oleo sobre lienzo. Fuente de la imagen: clic

FEDERICO GARCÍA LORCA
Narciso.
Tu olor.
Y el fondo del río.
Quiero quedarme a tu vera.
For del amor.
Narciso.
Por tus blancos ojos cruzan
ondas y peces dormidos.
Pájaros y mariposas
japonizan en los míos. 
Tú diminuto y yo grande.
Flor del amor. 
Narciso.
Las ranas, ¡qué listas son!
Pero no dejan tranquilo 
el espejo en que se miran
tu delirio y mi delirio.
Narciso. 
Mi dolor. 
Y mi dolor mismo.

sábado, 19 de marzo de 2016

Aquiles y su Madre en el Día del Padre



Espléndido hijo de los dioses, cuando privado de tu amada
fuiste a la orilla del mar y le lloraste al oleaje,
quejoso ansiaba ir tu corazón al abismo bendito,
al silencio, lejos del ruido de los barcos,
lejos y hondo bajo las olas, donde mora en gruta gozosa
la bella Tetis, la que te protegía, la diosa del mar.
Ella, poderosa diosa que tiernamente amamantó
al niño en la costa rocosa de su isla, era la madre
del joven y lo crió para héroe,
con la canción bravía de las olas y el baño vigorizante.
Y la madre acogió la queja del joven,
afligida ascendió del fondo del mar como una nubecilla,
aplacó con tiernas caricias los dolores de su querido,
y este oyó cómo ella cariñosa prometía ayudarle.

HÖLDERLIN (1770-1843), Aquiles

POEMAS. Friedrich Hölderlin (Edición bilingüe). Traducción: Eduardo Gil Bera. Prólogo de Félix de Azúa. Lumen, Barcelona, 2012.

viernes, 11 de marzo de 2016

Esas mujeres trágicamente especiales (II): Medea

MEDEA

UNA TRAGEDIA

En la tragedia de EURÍPIDES titulada MEDEA se nos presenta a la hija de Eetes, rey de la Cólquide, casada con Jasón, a quien ella había ayudado a obtener el vellocino de oro y así el trono de Yolcos. Pero Jasón repudia a Medea para casarse con Creúsa, princesa Corintia. La maga extranjera no soporta tal humillación y prepara el escarmiento definitivo para el héroe: impregna de veneno un vestido y se lo entrega a Creúsa como regalo de bodas. Tan pronto ésta se lo pone, perecen ella y su padre, quien había acudido en su ayuda. Para rematar su venganza, Medea mata a los niños que ha tenido con Jasón.


UN CUADRO

Cuadro de JOHN WILLIAM WATERHOUSE (1849-1917). Medée. 1907. Óleo sobre lienzo. 134 cm x 107 cm. Colección privada. (Fuente: wikipedia)

UNA ÓPERA

LUIGI CHERUBINI (1760-1842). Medée. ÓPERA en tres actos. 1797. Obertura.

TEXTO de Medea de Eurípides, versos 1323-1360
Jasón
¡Oh detestada, oh mujer horripilante para todos los Dioses y para la raza entera de los hombres y para mí, que has osado atravesar con la espada a los hijos que has parido y hacerme morir privándome de mis hijos! ¡Has hecho eso, y te atreves a mirar a Helios y a la tierra después de cometer crimen tan abominable! ¡Ojalá perezcas! ¡Ahora me torno cuerdo, porque estaba loco cuando desde una morada y desde una tierra bár­baras te llevé al seno de una familia helena, horrible calami­dad, traidora a tu padre y a la tierra que te crió! Pero los dio­ses me infundieron un pensamiento funesto. En efecto, tras de matar a tu hermano al pie de los altares, subiste a la nave Argos adornada de hermosa proa. Así empezaste. Luego, des­pués de casarte conmigo y darme hijos, los matas con motivo de las bodas y del lecho. Ninguna mujer helena se atrevió a eso jamás. ¡Pero antes de ocurrir eso, te juzgué digna de ser mi mujer, contrayendo una unión terrible y funesta para mí, pues eres una leona y no una mujer, y tienes una índole más cruel que la de la tirrena Escila! Pero en vano te abrumaría con mil ultrajes, ya que tienes tanta impudicia natural. ¡Ojalá perezcas, oh abominabilísima, mancillada con el asesinato de tus hijos! ¡En cuanto a mí, habré de llorar mi adverso destino, yo que no gozaré de mis recientes bodas, ni de los hijos que he engendrado y criado, a los que ya no podré ver vivos y a los que he perdido!

Medea

Largamente podría responderte a eso, si no supiera el padre Zeus lo que has recibido de mí y lo que me has dado a cambio. Pero no estaba en tu destino pasar una vida feliz ultrajándome después de despreciar mi lecho. Y ni la joven real, ni Creón, que ha proyectado ese matrimonio, habían de echarme impu­nemente de esta tierra. Si te place, llámame leona y Escila que habita el estrecho Tirreno, pues, a mi vez, te he desgarrado el corazón, como es justo.

TRADUCCIÓN de InterClassica: clic

viernes, 4 de marzo de 2016

¿Dónde Nadie?

JORGE LUIS BORGESEL OTRO, EL MISMO (1964)

ODISEA, LIBRO VIGÉSIMO TERCERO


Ya la espada de hierro ha ejecutado
La debida labor de la venganza;
Ya los ásperos dardos y la lanza
La sangre del perverso han prodigado.

A despecho de un dios y de sus mares
A su reino y su reina ha vuelto Ulises,
A despecho de un dios y de los grises
Vientos y del estrépito de Ares.

Ya en el amor del compartido lecho
Duerme la clara reina sobre el pecho
De su rey pero ¿dónde está aquel hombre

Que en los días y noches del destierro
Erraba por el mundo como un perro
Y decía que Nadie era su nombre?


TEXTO: fuente, clic
 IMAGEN: Óleo sobre tabla de J.M.W. TURNER Shipwreck of the Minotaur (1810): más info, clic